(Foto: Chaito Bahamonde. Sevilla).

Me encontraba en el aeropuerto y cerca de mí una madre y una hija se estaban despidiendo con un abrazo enternecedor.
Los altavoces anunciaron el embarque del vuelo y ellas se fueron soltando hasta que sus manos quedaron también separadas.
Entonces la madre dijo:
-Te amo y deseo para ti «lo suficiente».
La hija respondió:
-Madre nuestra vida juntas ha sido más que suficiente. Tu amor es todo lo que he necesitado. También deseo para ti «lo suficiente».
Se despidieron con un beso muy emotivo y la hija partió.

La madre pasó más cerca aún de donde yo estaba y noté que necesitaba llorar.
Traté de que no pareciera que la observaba para no invadir su intimidad, pero ella se dirigió hacia mí y me preguntó:
-¿Alguna vez se ha despedido de alguien pensando que podía ser para siempre?
-Sí, pero ¿Por qué cree que esta despedida pudiera ser para siempre?.
-Ya soy una mujer vieja y vivimos lejos la una de la otra. Probablemente su próximo viaje será para mi funeral.
-Cuando se despidió de ella escuché que usted le decía, te deseo “lo suficiente”, ¿a qué se refería?.
-Entre nosotras siempre nos lo hemos dicho, desde que ella era pequeña le enseñé a valorar lo que vivía y a agradecerlo tal como venía. Cuando nos decimos «Te deseo lo suficiente» nos estamos reforzando en que deseamos que la otra persona tenga una vida llena de solo lo suficientemente bueno para vivir.
Y me aclaró…
-Nos estamos diciendo que deseamos que tengamos:
Suficiente sol para  mantener nuestro espíritu brillante, pero también suficiente lluvia para que apreciemos aún más el sol.
Suficiente felicidad para que nuestra alma esté viva, pero también suficiente dolor para que las pequeñas alegrías nos parezcan más grandes.
Suficientes ganancias que satisfagan nuestras necesidades básicas, pero también suficientes pérdidas para que apreciemos todo lo que poseemos.
Suficientes vivencias para que logremos soportar las despedidas

Luego ella comenzó a llorar y mientras se alejaba me miraba con un gesto condescendiente tratando de endulzar su cara con una sonrisa como regalo de que para mí también deseaba “lo suficiente”

 

Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.